El peor consejo que te pueden dar (3): «lo importante es tener la conciencia tranquila»

Estoy más que seguro de que en algún momento de tu vida te han dado este magnífico consejo. Y te digo más. Es muy probable de que esta frase haya surgido después de un problema grave, confrontación o desencuentro con otra u otras personas por tu parte o por la del que te la dice. ¿Me equivoco?

Pero vayamos directamente al fondo de la cuestión. ¿Qué significa tener la conciencia tranquila?

Significa que posees una ética y que debes actuar de acuerdo a ella o te sentirás mal.

A partir de ahí, el razonamiento que te están inculcando de forma subliminal es el siguiente:

Lo importante, no es lo que consigues, sino cómo lo consigues. Si tú actúas bien da igual ganar o perder, porque estarás en paz contigo mism@.

Más claro, estás anteponiendo el medio al fin.

Pues bien, te están engañando de nuevo. ¿No te lo crees?

Sólo necesito dos razones para convencerte.

Primera razón

Cada vez que te dicen esa frase están intentando amansarte, domesticarte. Porque esa idea va en contra de la propia supervivencia.

Cuando vayas caminando por la vida te vas a dar cuenta de que te surgen problemas con otras personas. No hace falta que los busques o que los provoques. Simplemente aparecen. Estás rodeado de gente y a veces el choque es inevitable.

Lo importante es saber de qué armas dispones tú mismo cuando se produzca ese choque y tengas que defenderte.

Imagínate un duelo a muerte, en el cuál uno de los dos contrincantes lucha con un puñal, y el otro, con una pistola. ¿Verdad que la contienda no estaría equilibrada?

Pues eso mismo es lo que ocurre cuando tú te guías por una ética y los demás no. Que te vencen. Quizás tengas las conciencia tranquila, pero te vencen.

A veces, para ganar, necesitas al menos, estar en las mismas condiciones que tu oponente. Luchar con las mismas armas y ojo, también con las mismas reglas (o la ausencia de ellas).

Porque parte de la fortaleza de una personalidad también se basa en amoldarte a las circunstancias y al oponente o dificultad de cada momento.

Si te quedas acobardado detrás de tus propios valores no eres fuerte.  Realmente no quieres vencer.

Y esa circunstancia los demás lo detectan.

Cuando alguien te ataca y tú no respondes con la misma contundencia y de la misma forma, ese oponente sabe que tienes algo dentro de ti que te reprime, que entorpece tu respuesta y te impide luchar en las mismas condiciones.

Segunda razón

Bien; te han enseñado que lo importante es tener “la conciencia tranquila”, da igual que fracases si te has comportado correctamente. Es decir, triunfar está en un segundo plano.

Lo más gracioso del caso es que, precisamente el hecho de fracasar, no te dejará la conciencia tranquila.

Entonces, respóndete a las siguientes preguntas:

¿Tú cuando fracasas, tienes la conciencia tranquila?, ¿Es un consuelo para ti haber “actuado bien”?

Cuándo no consigues lo que quieres, ¿te sientes satisfech@?, ¿O más bien frustrad@?

¿Tú paz interior depende de la ética llevada, o de los objetivos conseguidos?

¿Te hace más feliz saberte buena persona aunque los demás te adelanten?

¿Qué sientes cuando alguien te supera usando “malas artes” mientras tú te portas correctamente?

No hace falta explicar más, creo que habrás entendido la idea.

Como siempre termino diciendo, todo esto no significa que te vuelvas un desalmado y reniegues de tu ética personal. Pero sí significa que tengas consciencia del problema y te dispongas a luchar, al menos, con las mismas armas que los demás (aunque no te gusten).

15 comentarios en “El peor consejo que te pueden dar (3): «lo importante es tener la conciencia tranquila»

  1. Diego el motero

    Saludos Milhouse. Yo uso un truco de tu obra ee la autoconfianza para no sentirme culpable cuando tomo decisiones cuando terceras personas dicen que hice mal porque no es políticamente correcto.

    No tenemos culpa de que las reglas de la vida sean como son, ni que cambien hacia según que otra modalidad de vida.

    Si me da mucha vergüenza cuando decido algo que me perjudica el progreso que lleve en algún aspecto de mi vida.

    Pero las lecciones más valiosas las noto cuando uno aprende por ensayo y error siendo IMPULSIVO y luego volvernos REFLEXIVO. He pasado mucha vergüenza pero me ha merecido la pena. Muchas gracias.

    En la obra de evitar y superar agresiones explicas bien como recuperar el respeto, me fue útil después de mis errores,

    A estas alturas estoy seguro de que se puede dejar de ser pringao sin secuelas ni cargos de conciencia con las herramientas que nos das Milhouse. Hasta luego.

  2. rakuxe

    Hola Milhouse, primero decir que me encanta tu bloc. En el colegio me paso algo, yo llegue nuevo a medio curso, sin conocer a nadie, en un pais nuevo, (yo soy de españa y estoy en paraguay) y bueno, todos entre ellos se conocen de toda la vida, toda la clase se lleva genial, y se tienen mucha confianza, el caso es que yo al llegar recién al cole no conocía muy bien todavía a «los paraguayos» por decirlo así en forma global, su forma de hablar, su forma de tratar, y bueno, hablan de forma muy agresiva, parece como si siempre se rieran de mi, y siempre dicen palabrotas, y te hacen bromillas, pero no de mal gusto (tirarte papeles en clase, pegarte cosas en la espalda etc) ahora ya comprendo mas o menos que es la forma de ser aquí, que no era que me odiaban, el caso es que conmigo desde el primer día ya fueron así, de tirarme cosas, hablandome haciendome bromas como esperando una respuesta de mi parte (pero claro, yo al ser extranjero no se que responderles), y yo todo eso me lo tome fatal y me aisle de ellos, ponía mala cara etc. Un día me toco salir a la pizarra y mientras escribía alguien me tiro un papel, y yo ya estaba «caliente» de antes, por que llevaban el día así y explote, y me giré y vi a uno de clase como escondiendo la mano y enseguida fui hacia el enfadado en plan «tu de que vas» y cuando llegá hasta el el me solto un puñetazo en la boca que me tiro al suelo, en cuanto pude volver en mi tenía a dos de clase agarrandome fuerte y diciendome que me calmara, que el no había sido el que me tiro el papel (yo estaba muy escandalizado y gritaba que me soltaran etc, ya no estaba en mi, estaba muy eufórico) despues nos sacaron a los tres (a mi, al que me pego y al que tiro el papel) de clase, y nos llevaron con la directora, y nada mas llegar a la dirección yo por inercia(por pringao) me acerque al que me pego y le pedí perdón por haberme acercado de aquella forma hacia el, y tal, despues nos fuímos a casa, y desde entonces mi autoestima esta por los suelos, llego a clase y pienso que soy el mas pringao, no hablo con nadie, a la hora del patio estoy solo en clase, no tengo ni un solo amigo en el colegio, mi padre dice que me tendría que haber devuelto, le tendría que haber soltado una tamb al día siguiente al que me pego, pero realmente el no tuvo la culpa, pero ya estoy harto de las bromillas, siempre que llego tarde alguien dice (nombres inventados)»cuidado mengano(yo), que hoy fulano(el que me pego) vino a clase» o «hey, por que no te sientas al lado de fulano, que sabemos que es tu mejor amigo» incluso las chicas hacen comentarios como «y alla en españa también te pegaban» etc, ya no se que hacer, ahora comprendo que entre con mal pie, que no era que fueran desde el principio malos conmigo, que es la forma de ser de ellos, ¿le debería de haber devuelto el golpe? ¿que podría hacer ahora para ser un alfa en clase que es mi objetivo? conseguir respeto, novia, etc.. gracias de antemano 🙂

  3. bartock

    En estos casos hasta que no nos vemos inmersos en un problema y tengamos que valorar lo que conseguiremos y los valores morales que tengamos que sacrificar para ello no sabremos como vamos a actuar. Yo creo que se debe hacer un balance entre lo que logras y lo que pierdes( tu conciencia, etica, ect), y decidir si vale la pena quebrantar tus valores por lo que vayas a conseguir. Yo me quedaria con la decision que me provocara menos arrepentimiento y frustracion

  4. ferrari

    Estoy deacuerdo con tu post Milhause, hace poco estuve toda una tarde mal porque no respondí al ataque de una compañera un poco víbora que decía que las personas de mi departamento de trabajo nos tocábamos los huevos, y yo me mostré muy tranquilo y riendome le dije que esa era sólamente su opinión, es cierto que otras compañeras ajenas de otro departamento salieron a defenderme, pero créeme que pase toda la tarde diciendome una y otra vez que me había acobardado.

    1. Bueno, reírte y no tomar en serio lo que un agresor te dice es una forma de demostrar la seguridad en uno mismo. Claro, también depende mucho de la forma en que lo haces, tu comunicación no verbal, etc. En general, demostrar que no te importa una mierda lo que esa persona diga de ti está bien pero con límites. Por ejemplo, una falta de respeto es un límite que ningún alfa puede tolerar y mucho menos con gente delante.

      Saludos.

  5. adamnesico

    Ey Milhouse, supongo que lo del maratón es solo un ejemplo tonto, pero ¿Cual era tu objetivo en el maratón? Si era presumir de resistencia frente a los demás, te hubiera valido hacer trampas, pero si se trata de demostrarte a tí mismo tu resistencia, haces bien en no hacer trampas.
    Mmm, este comentario parece indicar que valoro la opinión ajena mucho menos que tú.

    1. Mi objetivo en cualquier competición es ganar. Punto.

      A ver, yo sabía que no iba a ganar a todos porque no era el mejor, ni es mi deporte (de hecho soy más de potencia que de resistencia) pero sí que quería superar a todos los competidores de mi mismo nivel o categoría. Eso para mí habría sido importante. Si pensara que no podría conseguirlo no habría competido.

      En cuanto a si quería presumir ante los demás o demostrarme a mí mismo mi valía… te respondo con una frase cinéfila y una reflexión propia.

      Frase:
      “¿De qué sirve cometer el delito perfecto si nadie sabe que has sido tú?”

      Reflexión:
      ¿Quién es el mejor? ¿El que todos reconocen como el mejor o el que lo es sin que nadie lo sepa?

      Piensa en ello compañero 😉

      PD: no renuncies nunca a tu ego, lo necesitas.

  6. En gran parte, tal vez esté de acuerdo con lo que expones. En cuanto a vencer o no; no sé… si quieres vencer, vas a tener que perder. El éxito y el fracaso son las dos caras de una moneda.

    Y, una anecdotilla. Un día anduve super-cabreado con temas del colegio, un colega mío me dijo eso mismo: «Ten la conciencia tranquila, no dejes que eso te afecte». No le hice caso.

    Cosa de la semana de decirme eso, volví a tener problemas en el colegio, salí hartísimo de allí, corriendo por las calles para llegar a casa lo antes posible y desahogarme un poco. Mientras iba corriendo, cruzando de calle en calle debido al mosqueo, pensé que haciendo esto no conseguía nada; era darle vueltas y vueltas al mismo tema que al fin y al cabo, no desembocaba en ningún lado… De repente dije, le den por culo; de repente dejé de correr parándome en un semáforo en verde (para peatones) y antes de cruzar miré, y al segundo de mirar me aparté de un salto; un borracho casi me atropellaba.

    Tras el susto reflexioné : Si no me hubiera acordado de su «consejo», hubiera seguido corriendo y, tal vez, ahora estaría en un hospital o esparcido como cenizas por el mundo.

    No tiene mucho sentido, pero no sé, digamos que ese consejo en cierto modo, «me ha marcado»… Paciencia, y aguante ante las distintas situaciones de la vida.

    😉 un saludo!

    1. Bueno, siempre que alguien vence alguien tiene que perder, eso está claro. Lo que yo digo es que no hay que ser siempre el que pierda. Y desde luego si no quieres vencer, te vencerán a ti de todas todas.

      La anécdota está curiosa y es interesante.

      Peroooooooooo, creo que me he debido de explicar mal porque no es exactamente lo mismo que yo estoy planteando en el post.

      A ver si lo puedo aclararlo un poco más.

      Yo no estoy hablando de que por tener algún tipo de problema o situación desagradable te enfades, te ofusques, te descontroles o te alteres. No.

      Lo que quería manifestar es que tener una ética, unos valores, una moralidad, una educación y actuar de acuerdo a todo eso te puede hacer débil respecto al que no lo tiene.

      Cuando te dicen que tengas “la conciencia tranquila” te están invitando a actuar de acuerdo a esos valores, y por lo tanto a ser débil respecto al que no los tiene.

      Y te lo justifican diciéndote que “estarás en paz contigo mismo” si haces eso, aunque pierdas, fracases, etc.

      Bueno pues lo que yo vengo a decir en el post es que, aunque te portes “bien” no estarás en paz contigo mismo al fracasar, es imposible. No puedes estar satisfecho.

      Y yo también voy a poner una anécdota vengaaaaa:

      Hace tiempo participé en un maratón en el cual hubo gente que hizo trampa acortando el recorrido. Yo decidí no seguirles porque siempre me han enseñado que hacer trampas está mal (moralidad). El resultado fue que todos esos quedaron por delante de mí y yo perdí, obviamente.

      Sí, es verdad. Hice lo correcto. ¡Soy una estupenda persona! ¿Y de qué me sirvió? Absolutamente de nada. En ese caso yo fui el débil. Me tiré una semana entera dándome cabezazos contra la pared preguntándome una y otra vez por qué no luché con sus mismas armas, por qué no hice lo que ellos (soy mal perdedor, me enfado conmigo mismo).

      Es decir, yo actué bien y no tuve la conciencia tranquila. Luego… para no tener la conciencia tranquila de todos modos, por lo menos lucha en igualdad de condiciones.

      Supongo que este ejemplo ha sido lo bastante claro, jajaja 😉

      Saludosss.

  7. Para mí, tener la conciencia tranquila significa no ya actuar con respecto a una ética determinada que encaje con tu modo de pensar y actuar con respecto a ella. De hecho, creo que muchas veces, aunque queramos, es bastante imposible conseguirlo, más que nada porque no somos perfectos, y probablemente a nosotros mismos nos sea difícil controlarnos o tener la voluntad para llevar a cabo cosas que pensamos, en teoría, que son las correctas.
    Para mí, tener la conciencia tranquila significa más bien saber aceptar lo que tienes, saber aceptar y entender también tus sentimientos y ser capaz de comprender los de los demás, aunque no los aceptes, pero sí sabiendo hacerles frente cuando causen un conflicto de la manera más adecuada para poder estar en un estado mental saludable, y ser capaz de hacer frente a un nivel personal, de saber conciliar tus sentimientos de frustración. Claro que esto tampoco se consigue en el momento y tampoco es algo fácil. Pero de conseguirlo es una forma de resolver un conflicto interior y exterior muy bueno. Incluso si ves que otros no están de acuerdo contigo, conseguirías estar satisfecho. Incluso si sufres por tus sentimientos, serás capaz de entenderte a ti mismo y de cuidarte a ti mismo para no caer en un abismo.

    Pienso que antes que nada debemos pensar en nuestra salud mental y emocional, que si bien es difícil de cuidar muchas veces, ya que la vida como bien dices nos presenta problemas cada dos por tres sin nosotros buscarlo, incluso problemas que parece que nos van a arruinar y de los que no podremos salir jamás (al menos en un primer momento). Sin embargo se consigue poco a poco, a través de la experiencia y el pensamiento personal, que puede ayudarte a sincerarte contigo mismo y así poder ser sincero de verdad con el resto, y comprender mejor las cosas que ocurren.

    Tampoco creo que cuando hay un conflicto haya que “ganar” o “perder”. No es una lucha, sino un remolino creado por una serie de circunstancias que puede tomarse como una confrontación agresiva o simplemente como un choque de opiniones que puede resolverse pacíficamente, aunque no siempre felizmente, pero sí con respeto y aceptación. Entonces, no creo que debamos sentirnos siempre mal por no conseguir lo que queremos, y aunque es natural que quizá nos decepcionemos o nos sintamos algo frustrados, ya que así es la naturaleza humana en esta situación en su base, tenemos la capacidad para poder seguir en pie y siendo felices.

    Y bueno, cuando alguien se porta “mal” contigo, yo pienso que es simplemente causa de su inmadurez, y como tal, déjale que aprenda, contigo o sin ti (la opción que elijas deberá ser la que más te haga feliz o la que veas más aceptable en general por las razones que creas). A veces querremos hacérselo entender, otras (muchas veces cuando ya lo hemos intentado mil veces) nos veremos obligados o querremos alejarnos de esa persona, que tiene por desgracia un problema interno que no deja que resuelva sus conflictos externos.

    Me parece que “ser fuerte” es ser capaz de aceptar lo bueno y lo malo, no de vencer siempre y por encima de todo. Claro que hay que tener metas y objetivos, y luchar por ellas, pero miremos nuestra escala de valores: ¿qué prefieres, sentirte completo en tu interior o llevar la razón en una discusión? ¿conseguir un crecimiento interior o alcanzar un puesto de trabajo?
    Bueno… y tal. Espero que no te moleste que te haya dado mi opinión >_<
    Un beso!

    1. Claro que no me molesta que des tu opinión!! De hecho te lo agradezco.

      Dices cosas que tienen mucha lógica, y desde luego serían deseables, pero quizás me parecen un poquitín idealistas.

      Por eso no me resisto a comentarte sólo un par de temas.

      El primero; en tu definición de “tener la conciencia tranquila” hablas de saber aceptar lo que tienes, tus sentimientos, etc. También de ser capaz de conciliar los sentimientos de frustración.

      Si tú aceptas lo que tienes, es posible que de alguna forma te estás negando a mejorar; es como decir, me ha tocado esto y me conformo para no ser infeliz. Ese es el camino fácil. Si tienes sentimientos de frustración es porque no has conseguido tu objetivo, por tanto lo que yo digo en mi post es anterior a esa idea: consigue tu objetivo cueste lo que cueste y no te frustrarás.

      En la medida en que tu ética te impida conseguir tu objetivo estarás frustrado. Y una vez que estés frustrado, pues ya puedes asumirlo o no, conciliarlo o no, pero esa es otra historia en la cual no me meto.

      El segundo. En cuanto a los conflictos, ahí sí que no estoy nada de acuerdo. Dices que no hay que ganar ni perder. Claro, cuando has perdido cuatro, ocho, dieciséis conflictos seguro que te lo planteas de otra forma. Evidentemente, lo ideal es negociar y llegar a un acuerdo. Pero resulta que la vida no es tan sencilla. Hay personas que no van a querer negociar, ni llegar a un acuerdo contigo. No van a querer resolverlo pacíficamente, ni con educación. Ese es el matiz.

      Y en ese caso, ¿qué haces? ¿Sigues intentando dialogar educadamente mientras la otra te quita el novio (por ejemplo)?

      Y al final haces dos preguntas muy interesantes que quiero contra-preguntar (por picar nada más):

      ¿qué prefieres, sentirte completo en tu interior o llevar la razón en una discusión?
      – ¿Puedes sentirte completo en tu interior sin llevar razón?

      ¿conseguir un crecimiento interior o alcanzar un puesto de trabajo?
      -¿Puedes tener un crecimiento interior con un puesto de trabajo inferior al que te mereces? (laboralmente hablando claro).

      Un besote.

      1. No me refería a eso con tener la conciencia tranquila. Bueno, en parte, sí. Pero se trata de saber hacer eso para poder mejorar. Creo que más bien se trata de saber aceptar la realidad para desde ahí partir, no intentar realizar acciones imposibles desde una base inexistente. Y también saber cuáles son nuestras limitaciones, pero no para rendirnos, sino para conocernos y admitir cómo somos y saber cómo mejorar. Siempre hay que tener objetivos en mente e intentar mejorar, y siempre hay que ir con el ideal en la mente para poder alcanzar algo más. Pero tampoco hay que ser estricto en el sentido de que no debemos engañarnos a nosotros mismos creyendo que debemos llegar siempre a las metas, aunque sí intentándolo, y de ahí a sentirnos siempre frustrados.
        No hablo de rendirse con lo que hay, sino de mejorarlo, pero sabiendo aceptar lo que hay y estando siempre lo más en paz posible con uno mismo y, si se puede y uno se ve capaz, con los demás.

        Y sí, en la medida en que tu ética te impida conseguir tu objetivo te sentirás frustrado, pero tienes que aprender a aceptar las derrotas para poder volver a levantarte sabiendo cuál ha sido tu fallo, cómo mejorarlo (si se puede) y cuáles son las razones que te llevaron tanto a levantarte como a caer, para poder aprender. Y eso trae paz interior, porque aprendes a conocerte y a aceptarte, tanto a ti como a lo que te ocurre, y de ese modo serás capaz de adaptarte mejor para conseguir tus objetivos en la medida de lo que te es posible, y tampoco derrumbarte si no lo consigues.

        En cuanto a lo de los conflictos, bueno, claro está que no se puede andar dialogando con alguien que no quiere escuchar ni comprender. Pero es que yo no digo que haya siempre que dialogar. A ver, claro, primero tu corazón (al menos el mío, que es muy así…) sentirá deseos de hacerle comprender a esa persona lo que quieres hacerle entender. Pero si esa persona no quiere escuchar, comprender, o sencillamente aceptar (incluso aún comprendiendo) lo que pasa, tú no puedes hacer nada. Es en ese momento cuando debes saber lo que hay para actuar de la manera más correcta que creas. Tan sólo eso. Puede haber muchas soluciones a un problema, y dependiendo de tus posibilidades, que debes conocer y aceptar, tanto buenas como malas, y a sabiendas de ellas, de saber cómo eres tú y lo que deseas, pues adelante.

        Sobre las preguntas :3
        – ¿Puedes sentirte completo en tu interior sin llevar razón?

        Pues claro que sí. En una discusión es natural que muchas veces (no siempre) uno lleve razón y otro no. Pero eso no quiere decir que si tú no tienes razón, tengas que sentirte mal contigo mismo. A ver, es natural que en un inicio sientas que has “perdido”. Pero ese es un sentimiento muy básico, y debes entender que no pasa nada por equivocarse. Las personas somos así, a veces nos equivocamos. Y aunque la otra persona también debe saber llevar el asunto, tú tampoco puedes andar dependiendo de cómo esa persona se tome su, por así decirlo, ya que no es del todo correcto, victoria. Esa persona, lo que debería hacer, es decir, no pasa nada, cometiste un error, pero ya lo has comprendido (si es que es así) y todo está bien. Si no hace eso, y se pone orgullosa (el orgullo y la prepotencia, cosas que odio) pues lo mejor que podrás hacer será apartarte de ella, quizá hasta que se de cuenta de su error al portarse así, o quizá hasta siempre, sino se da cuenta nunca o si lo hace muy tarde cómo para que tú puedas volver a sentir lo mismo por esa persona (ya sea tu amigo, conocido, novio o lo que sea).
        Para empezar en una discusión, lo peor que puede pasar es que ambas personas sean orgullosas y no estén dispuestas a reconocer, ni a sí mismas ni a nadie, que están o que pueden estar equivocados. Eso sólo genera una pelea, ya que no habrá ningún tipo de discusión en realidad, ya que una discusión se puede definir como un intercambio de opiniones con respeto y tolerancia, pero si ambas personas están en ese plan, sólo habrá un choque violento sin más, que conllevará una pelea.
        Entonces, qué deberás hacer tú. Pues en mi opinión (siempre en mi opinión ^^) lo que se debe hacer es para empezar, como he dicho, estar tranquilo si tienes o si no tienes razón, y sabiendo aceptar ambas cosas. Expresa tus opiniones y creencias, pero escucha e intenta comprender lo que dice la otra persona desde su punto de vista (aunque no siempre es fácil, pero es cuestión de práctica, paciencia y voluntad) y simplemente compáralo con tus opiniones. Discute sinceramente contigo mismo en tu interior y procura ser sincero. Y saca tus conclusiones. Si en efecto ves que estabas equivocado, que has sido muy duro, muy cuadriculado, muy lo que sea, sencillamente di: lo siento, tenías razón, me he dado cuenta.

        Tan sencillo como eso, y estarás en paz. A mí, al menos, no me parece que cueste. Otra cosa es que tu orgullo no te permita aceptar que te equivocaste, pero eso ya es cuestión de madurez.

        ¿Puedes tener un crecimiento interior con un puesto de trabajo inferior al que te mereces?

        No siempre tenemos lo que nos merecemos (por desgracia). Siempre vamos a tener conflictos internos y eso es casi inevitable, ya sea por cualquier recuerdo o por cualquier cosa de nuestra vida que no nos guste.
        Entonces, debemos saber aceptar que las cosas no son siempre justas. No digo que nos rindamos, siempre tenemos que seguir intentándolo. Pero si por alguna razon vemos que algo o alguien superior a nosotros no nos ha permitido alcanzar algo que creemos merecer, aunque no nos rindamos, debemos saber ser pacientes en nuestro interior y saber aceptar que hay ciertas injusticias. Como he dicho, no hay que rendirse, pero aceptarlas, y poder adaptarnos a cosas que no podemos siempre controlar, y de ahí intentar en la medida que nos sea posible, encontrar cualquier hueco para mejorar esa situación que no nos agrada.
        Y evidentemente, sí se puede tener un crecimiento interior cuando tenemos algo que no merecemos. De hecho, es en esos momentos tan difíciles es cuando más crecemos. Es cuando más tenemos que afrontar, que aceptar, que luchar, que adaptarnos. Es cuando más aprendemos de nosotros y de lo que nos rodea.

        (uff que comentario más largo, espero no aburrirte xD)
        un beso!

        1. Claro, lo que dices es sensato: hay que asumir nuestras limitaciones, aunque sin darnos por vencidos.

          Pero ¿dónde están nuestras limitaciones? ¿Quién establece a lo que estamos limitados y a lo que no? ¿Tú? ¿Tu entorno?

          ¿Quién decide lo que es una acción imposible y lo que no?, ¿Quién decide si tienes base suficiente o no?

          Muchas veces ni siquiera nosotros mismos sabemos realmente de lo que somos capaces, luego asumir una supuesta limitación no creo que ayude en nada (esa es mi opinión jeje).

          Y es que yo voy mucho más allá de estos planteamientos.

          Mira, yo no puedo hacer un post diciendo: cuando fracases, asume tu derrota. Aprende de tus errores y vuelve a levantarte. Acepta que las cosas no son justas y similares.

          Porque es como decir “tienes que ser fuerte”, pues vale. Es algo genérico, categórico, pero que no sirve de mucho.

          Además es evidente y super obvio. Todo el mundo sabe que hay que hacer eso. ¿Pero cómo se hace?

          El problema es lograr un estado mental que te permita hacer todo eso que me comentas.

          Y yo intento dar pautas para lograrlo, teniendo en cuenta que no todo el mundo tiene una voluntad de hierro inquebrantable que le permita sobreponerse a todo, dialogar, etc, etc…

          Y bueno ya lo dejo, para que no me digas que discuto contigooooooooo ;D

          Besote.

          PD: No me aburres, ni a mí ni a nadie mujerrrrrrrrrrrrrrrr

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