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Ago
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El déficit de atención de los hombres (con vídeo)

talkVale, a todos nos ha pasado. Seguramente no sólo una, sino varias veces y además por parte de distintas chicas (parejas, ligues, amigas, conocidas, familiares…). Me refiero a que te espeten la consabida y típica expresión de “no me estás escuchando”, o “no me prestas atención cuando te hablo” o cualquier otra análoga.

En el caso de que tú, lector, seas chica, entonces frases como las anteriores no te las habrán dicho nunca pero sí las habrás pronunciado en numerosas ocasiones.

Aunque, realmente, tampoco es necesario que recurramos a la experiencia personal propia para saber que socialmente ya existe la convicción totalmente aceptada de que los hombres tenemos tendencia a ignorar o distraernos de determinadas charlas provenientes del género femenino.

Bien, este es un blog que pretende, entre otras cosas, decodificar toda la psicología femenina que tenga alguna relación con la sexualidad, para de esta forma, como hombres, conseguir nuestros objetivos en referencia a ese tema. Pero para llegar a ello, muchas veces también necesitamos conocer nuestra propia naturaleza que, en ocasiones, por unas razones u otras, no es misteriosa. En el presente post, hablaremos de psicología femenina, pero también masculina de forma que es muy importante su lectura, tanto para conocernos a nosotros mismos, como para entender las motivaciones y formas de actuar del otro género.

Empecemos.

Ya hemos comentado en diversos momentos que el cerebro del hombre y de la mujer no es exactamente igual. Poseen sus diferencias que, aunque morfológicamente no son muy destacables, desde el punto de vista operativo (de funcionamiento) sí que condicionan ciertas tendencias conductuales dispares. Pero ojo, no hay que cometer el error de reducir a una mera cuestión cerebral todo aquello que separa a los hombres de las mujeres y viceversa. Todas aquellas diferencias generalizadas (insisto, generalizadas) que detectamos de forma  indubitada respecto a gustos, comportamientos, intereses e incluso habilidades, provienen principalmente y casi en su totalidad (casi) de una evolución diferenciada. Esto significa que, el hecho de que el cerebro de las mujeres sea como es y funcione como funciona no es la causa de las diferencias generacionales, es el resultado, la consecuencia  de la citada evolución independiente.

¿Y todo esto cómo nos lo llevamos al campo práctico?

Pues ahora volvemos a la premisa inicial. Por puro conocimiento empírico partimos de la base cierta de que los hombres presentamos cierta “dificultad” a la hora de escuchar o prestar atención a conversaciones o situaciones relacionadas con mujeres de nuestro entorno. Es como si no pudiéramos centrarnos en lo que nos están diciendo, como si estuviéramos despistados o con la cabeza puesta en otro sitio. Sobra decir que este hecho tan común es “utilizado” por las chicas para tacharnos de insensibles, desconsiderados, egoístas, indolentes, y un largo etcétera de calificativos igual de agradables. Y si no lo dicen, lo piensan. Claro, ocurre que, desde el punto de vista femenino, nuestro comportamiento responde a dichos epítetos de forma clara y diáfana. Y digo bien, desde el punto de vista femenino, porque ellas nos analizan a partir de su forma de pensar. Y ahí está el error.

NOTA: Las chicas comenten el error de juzgarnos pensando como mujeres, sin ponerse en nuestro lugar, pero cuidado, los chicos sufren el mismo problema. Por eso desde este blog os insisto en que a la hora de entender a las mujeres no podemos analizarlas desde nuestra perspectiva de hombres, esto es, instalados en nuestro yo. Hay que salir, en la medida de lo posible.

Entonces, pongámonos como hombres en la mente de una mujer. Ella te está contando lo “interesante” que ha sido su día y todo lo que ha hecho (nótense las comillas y la ironía). Ella se esfuerza en comunicarse contigo, en compartir sus emociones, en enseñarte cosas, en que formes parte de su día, en que opines sobre sus asuntos… ¿Cómo crees que se sentirá cuando note que lo que te está diciendo no te importa lo más mínimo o incluso te aburre? Pues mal. Porque, y aquí viene la lección de hoy, para las mujeres todo está conectado.

Me explico; por la forma de pensar y de organizar los asuntos en el cerebro, las mujeres tienden a interconectar todo aquello que sucede en su vida o pertenece a la misma. Es decir, todo tiene que ver con todo y forma parte de lo mismo. Por eso, cuando una chica tiene problemas, preocupaciones, responsabilidades, asuntos pendientes, etc, ese hecho afecta a su estado pasional, y por ende a las ganas de sexo.

Para todo aquel que haya leído regularmente mi blog, esta circunstancia ya le tiene que sonar porque hemos hablado muchas veces de ella sin mencionar su causa. En multitud de ocasiones hemos hecho referencia a que si la chica se ha peleado con su amiga, o ha discutido con sus padres o tiene un examen al otro día, conseguir sexo de ella de forma rápida será mucho más difícil, porque todos esos asuntos inciden en mantener el estado racional de la chica. Esto, en los hombres es casi impensable. O sea, ya tiene que suceder algo muy muy grave en nuestra vida para que rechacemos sexo o no pensemos en sexo o no nos apetezca sexo. Pero ellas no son como nosotros.

Total, que aquí tenéis la razón por la cual, a la hora de seducir, tenemos que conseguir distraer a la chica o hacer que se olvide lo más posible de probables cuestiones de su vida que puedan estar boicoteando nuestras inversiones. De manera que, preguntar a una chica que está colocada en su estado racional por todo aquello que le preocupa es una buena forma de fracasar. O sea, que no lo hagas!!

Ahora volvamos al tema. Dado que las chicas mezclan todos los asuntos en su cabeza, cuando tú no le prestas la atención necesaria, ella vinculará esa actitud a la relación que tiene contigo y por ello sacará conclusiones bastante nocivas. Retomamos el ejemplo del principio. Es muy fácil que ellas piensen cosas como que no valoras su charla, que no te importa su vida, que no aprecias su compañía o su interés por comunicarse contigo, etc. ¿Y ese razonamiento es correcto?

Pues en parte sí y en parte no.

La clave está en la diferente forma de pensar de hombres respecto a las mujeres inducida por la evolución.

Para entender bien esto, es necesario sumergirnos en la psicología evolutiva femenina. A ver, pregunta, como hombre, ¿nunca te has planteado por qué en general (insisto, en general) a las chicas les encanta hablar sobre cualquier tema? ¿Por qué conversar es su pasatiempo favorito?

NOTA: si esto lo leyera alguna chica feminista extrema, o excesivamente prejuiciosa o dolida con los chicos me llamaría machista y diría que es mentira, que hay chicas que hablan mucho y chicas que hablan poco, al igual que los chicos. No hay más que echar un vistazo a nuestro alrededor para comprobar o rechazar esta idea. Si montas en autobús o en tren o frecuentas cualquier lugar público que sea de espera comprobarás que prácticamente el 90% de chicas están hablando por móvil o llaman por móvil en algún momento. Y eso antes del Whatsaap, que ahora el porcentaje  de comunicación será mayor. ¿Y los chicos que hacen? Antes escuchar música. Ahora como mucho escuchar música o jugar. Muy pocas veces veras a chicos teniendo conversaciones largas por móvil durante todo lo que dure un trayecto de tren, como hacen ellas por ejemplo. Si llaman es para decir algo en concreto y colgar enseguida. Pero no nos fijemos simplemente en personas mayores o en una situación concreta. Si haces el experimento social de pasar por delante de una escuela o instituto en la hora del recreo, comprobarás como, a partir de una determinada edad, los chicos hacen deporte mientras las chicas se dedican a hablar entre ellas. Esto nos da una idea de cómo, ya desde edades tempranas la comunicación para las chicas es lo más importante y divertido. No así para ellos.

¿Y qué responsabilidad tiene la evolución en este comportamiento? Pues casi toda.

Retrocedamos a la época de las cavernas. Todavía éramos unos seres peludos y bajitos más cercanos a los monos que a nuestra actual apariencia. ¿Cuáles eran las ocupaciones y tareas de que realizaban las hembras en una comunidad? Pues muchas y variadas, pero con un denominador común: no requerían el 100% de su esfuerzo o atención y eran prolongadas en el tiempo (por ejemplo cuidar del fuego, limpiar las pieles de animales, dar de comer al hijo, seleccionar semillas, etc). Si unimos esta característica al hecho de que estaban obligadas a atender a varias de ellas a la vez, aquí tenemos de forma resumida el condicionante necesario para provocar una evolución en la dirección de multitarea, esto es, capacidad para atender varios asuntos al mismo tiempo y con igualdad de eficacia.

¿Y esto se relaciona de alguna manera con la necesidad de comunicarse de la mujer actual?

– La respuesta es sí. Las tareas habituales que hemos descrito, normalmente se realizaban en grupos cerrados dentro del propio asentamiento. Es decir, no requerían desplazamiento, ni silencio sino que, muy al contrario potenciaban las relaciones interpersonales por la necesidad de ayudarse mutuamente, enseñarse, distraerse, etc. Todo eso con el tiempo, creó unos hábitos y unas habilidades comunicativas heredadas y perfeccionadas hasta nuestros días.

¿Pero, no hay más? Es decir, ¿el cerebro profundamente comunicador de las mujeres actuales es fruto únicamente de la forma de vida prehistórica? No. La forma de vida prehistórica es un condicionante evolutivo poderoso pero no es el único factor que influye en esta faceta femenina.

Quiero recordar aquí la típica curiosidad femenina de la que tanto hemos hablado en temas de seducción. Esto no es casual, forma parte del todo. Las mujeres son tremendamente curiosas con sus posibles candidatos a sexo, pero también son tremendamente curiosas con todo lo que tenga que ver con las relaciones personales o sociales (ahí están las revistas del corazón para las maduras y las tipo Súper Pop o Bravo para adolescentes). ¿Por qué no existen revistas análogas para hombres? Porque a nosotros no nos importa lo más mínimo cómo viven las famosas, ni con quién se casan, ni cuáles son sus gustos. ¿Comprendes? Es decir, por norma general, los hombres tenemos curiosidad social cero.

Ahora, si pensamos en cómo es la estrategia reproductiva femenina, recordaremos que ellas buscan quedarse con el mejor hombre, descartando a todos los demás. Y para saber cuál es el mejor hombre, necesitan investigar sobre él, hasta el más mínimo detalle. ¿Pero lo hacen conscientemente? No. Los genes las han programado para que necesiten hacer eso. Y lo logran por medio de la curiosidad.

Como puedes observar, todo va cuadrando como un rompecabezas. La sexualidad de las chicas usa la curiosidad para seleccionar. Y la curiosidad repercute en la comunicación.

Por si todo esto fuera poco, existe otro ámbito relacionado con la comunicación femenina que son las emociones. Una comunicación rica, profunda y personal despierta emociones muy valoradas por las chicas. Al fin y al cabo, la comunicación es un tipo de “contacto” y como tal puede ser lo suficiente intenso e íntimo como para crear emociones. Dado que las mujeres son adictas a las emociones resulta lógico pensar que también las busquen por medio de la comunicación. Comprendiendo esto, ahora cobra más sentido el interés que ponen las chicas hablando de relaciones sentimentales, de los novios de sus amigas, de tal chico que le gusta a su prima, etc.

Si has entendido todo hasta aquí, a continuación vamos a ver qué ocurre con los hombres.

Nuestros antepasados alfa cavernícolas se dedicaban a pocos cometidos pero principalmente de fuerza y concentración extrema, tales como la caza, exploración o recolección. Y más tarde, construcción y cultivo. Esto significa que necesitaban mantenerse plenamente concentrados y en tensión o podrían fracasar e incluso morir. Por ejemplo, perseguir y acechar a un animal requiere de sigilo, análisis, constancia, observación… y conseguir matarle, fuerza, habilidad y valentía. Igualmente sucedía recolectando. Si se distraían podrían confundir frutos silvestres comestibles con venenosos. Total, que al contrario que las hembras, los machos homínidos disponían de poco margen y gusto para las relaciones sociales. Aparte, claro está, de la rivalidad propia por mantener los liderazgos y el favor de las hembras.

Por el lado sexual, la estrategia reproductiva masculina no requiere apenas de información personal sobre nuestras parejas; en efecto, sus condiciones de vida e incluso personalidad apenas influyen en nuestro deseo sexual hacia ellas, así que, por este lado, la comunicación tampoco es importante.

Y finalmente, las emociones. En los hombres las emociones no están tan relacionadas ni con la sexualidad ni con la sentimentalidad como en las mujeres. Que un hombre se emocione por cualquier causa no le va a predisponer más a tener sexo o al romanticismo. Igualmente, sentir emociones no es una finalidad buscada por los chicos, entre otras razones, porque las emociones provocan un descontrol personal que los hace sentir débiles e indefensos. Y claro, para un hombre sentirse débil o expuesto es de las peores sensaciones que podrá experimentar. Por eso, si admitimos que una comunicación rica actúa emocionalmente sobre las personas, y acabamos de reconocer que los hombres no buscan ese tipo de emociones, cabe concluir que resultará normal que ellos limiten la comunicación en este sentido.

Una vez que hemos explicado el papel que representaba la comunicación en los primeros asentamientos humanos, nuevamente hay que insistir en el hecho de que esos hábitos y actitudes fueron modelando hasta nuestros días el cerebro de los hombres actuales en base a esas premisas comentadas anteriormente (al igual que ocurría con las mujeres).

El resultado de todo este proceso lo tenemos ante nuestros ojos en nuestros días. Hombres y mujeres nos comunicamos pero lo hacemos de formas muy diferentes y con resultados verdaderamente antagónicos.

Mientras ellas usan la comunicación como un fin en sí mismo, para nosotros comunicarnos forma parte de un medio para llegar a algo. Esto es, la comunicación masculina resulta una herramienta para conseguir un objetivo. Nosotros no nos comunicamos para pasar el rato, ni para divertirnos, ni para emocionarnos, ni para escoger pareja sexual, ni para desahogarnos, ni para crear vínculos (hablo del instinto, otra cosa son los hábitos sociales).

Y ya llegamos a las conclusiones.

Por todo lo explicado hasta ahora (que ha sido mucho, recomiendo una relectura pausada) ya disponemos de los cimientos para conseguir entender por qué las chicas poseen tanto interés por comunicarse y tanta habilidad para hacerlo de una forma tan rápida, eficiente y llena de matices y detalles. Pero, el objetivo del post era razonar por qué los hombres no ponemos la suficiente atención cuando ellas nos hablan.

Bien, no es que no pongamos la atención que su comunicación necesita, es que no disponemos de mecanismos necesarios para recibir toda la información con la que nos están bombardeando. Y ojo, con información no me refiero sólo a lo que la chica nos está contando verbalmente, sino también a sus gestos, su tono, la situación, el entorno y todo lo que comprende su estética. Una mujer fácilmente atiende a todas estas variables y lo hace además sin proponérselo, sin esfuerzo. Ellas están diseñadas para eso (recuerda la multitarea de su cerebro de la que hablábamos al principio). Sin embargo los hombres no disponemos de ese mecanismo. Nosotros también nos especializamos evolutivamente hablando, pero no en multitarea sino en concentrarnos en una sola de ellas.

Ya terminamos.

Entonces, cuando una chica nos habla y nosotros no la prestamos atención, normalmente, no es porque no nos interese lo que está diciendo o no la apreciemos como conversadora. Lo que ocurre realmente es que existe “algo” en ese mismo instante que, voluntaria o involuntariamente, nos interesa mucho más que su charla y nos está distrayendo. Y dado que no podemos atender a esos dos asuntos con el mismo nivel de efectividad, nuestro cerebro siempre escogerá dar prioridad al mayor estímulo, que no siempre es la charla.

Por ejemplo. Típica escena, la chica hablándonos animadamente mientras tomamos un café y nosotros absortos en su escote. Independientemente de que su conversación nos interese o no nos interese, que su vida nos importe o no nos importe, ninguna de esos dos aspectos puede competir con sus tetas ante nuestro interés. ¿Comprendes?

Así de fácil y así de simple.

Si os ha gustado el post agradezco que lo compartáis, todo comentario es bienvenido y recordad que recomendar el blog y las obras me ayuda a que siga adelante.

Ánimo.

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11 Responses to “El déficit de atención de los hombres (con vídeo)”


  1. 1 Opera
    agosto 11, 2015 en 00:20

    Guenas Milhouse., buen post, y gracias por subirlo., me han dado mucha risa los videos., solo me surge una duda.- Las mujeres se desahogan hablando y hablando y una vez que ya se desahogaron pues es mas fácil seducirlas, ya que si tienen en mente sus problemas es mas difícil que entren en modo pasional, a todo esto la pregunta seria y entonces, cuando conocemos una chica, si la dejamos que hable y hable para que se desahogue seria mas fácil seducirla, puesto que ya no tiene tantas preocupaciones , culpas, pendientes etc.,
    pero si la escuchamos no estaremos cayendo en tragar BASURA o esque debemos, dar un poco de romance haciéndole saber que podemos escucharla, pero solo si se lo ha ganado mientras tanto desviar su conversación a algo divertido, para que lo olvide ….?

    por otro lado me gustaría aclarar a las chicas que leen este post , que nuestra forma de resolver nuestros problemas o emociones no es hablando, si no quedándonos callados, viendo la tele, encerrándonos en nuestro cuarto etc., etc., pero no hablando, me imagino que habrá hombres con esas excepciones pero, la regla es no.

    aparte me imagino , que ponernos a escuchar una mujer es bueno, pero en una relación,(amistad, noviazgo o familiar) pero para seducir no, ya que pienso que se tomaría como beta o pagafantas.

    te agradeceria Milhouse me explicaras esto, ya que me confunde gracias.- Gracias

    • 2 Opera
      agosto 12, 2015 en 17:46

      Mmhh creo que no supe expresar mi pregunta, o tendría que entender mejor ciertas cosas, pero si alguien comprendió mi duda, le agradecería algún comentario, sirve que le dan mas vida al blog ya que muchos leen pero no participan, los invito a que comenten , no se fijen si esta bien o mal el caso es participar y retroalimentarnos, cualquier comentario es bueno, mi pregunta no es nada personal, es respecto al post, y como dice milhouse: Si tienes alguna duda insisteme.!!!!!ANIMO

      • agosto 12, 2015 en 17:54

        Tranquilo compañero, tu duda está clara, lo que pasa es que todavía no he podido contestarla. A ver si hoy me pongo con ella y te digo algo al respecto 😉

        Por cierto, gracias por las aportaciones, que todas tienen su interés y también por responderos unos a otros. Así se aprende!!

        • 4 bart
          agosto 16, 2015 en 02:21

          milhouse esto me parece que es para una relacion ya establecida, para provocar atraccion sexual, en una desconocida,tia buena, hay que escucharla, hasta cierto punto,yo pienso que no escucharla mucho da mas resultado. el post es genial porque nos revela que le podemos dar emociones fuertes a una mujer solo con una conversacion interesante y porque pasa eso, corregime . saludos milhouse abrazo gran post

        • 5 Diego el motero
          septiembre 2, 2015 en 20:26

          Saludos Milhouse, Opera, Bart, y a todos!

          Parece que con decir algo como “Mi niña, gracias por ayudarme a concentrarme en los detalles importantes, que suerte tenerte a mi lado”, o algo así mas o menos para mantener el Marco en la dirección que queremos y que no nos pueda reclamar y negar sexo después. Pregunto es suficiente? Como la enseñan a una chica a ponerse en el lugar de uno hombre?

          Yo traté de explicarle esto a una colega de mi madre y quedó embarazada otra vez de su esposo “el distraido”, pero eso no me consta que vaya a funcionar, y me preocupa causarle malas emociones a la chica que conozca. Aunque vervalizarle nuesta posición a la chica que conozcamos me parece, por ahora, lo mas correcto.

          Que estén Bien!

  2. 6 Diego el motero
    agosto 13, 2015 en 03:06

    Hola Milhouse! Excelente post! El meme que pregona que los hombres prestamos menos atención a multidetalles estuvo muy extendido y lleno de información incompleta. Tu has logrado compactarla y aclararla, muchas gracias!!

    Quería aportar algo más gracias a que ya has puesto la base teórica. Sobre este asunto de que la atención de las chicas es más como un radar que procesa lo lógico junto con lo emocional, y los chichos somos más como una brújula que además podemos procesar lo lógico separado de lo emocional. Yo creo que las chicas se aprovechan de esto muy inteligentemente y hablan en su propio código en nuestras narices a sabiendas que no nos enteramos (a menos que seas un Aven).

    Otra cosa resumida. Los chicos podemos explotar esas emociones para vulnerarlas ante nuestras inversiones, acercarlas a nosotros (Hay cosas que no digo para no hacerte spoiler de la obra que nos ofreces).

    Por último, quería advertir a todos/as sobre los dos errores más graves que se cometen al conocer a una persona del sexo opuesto que os atraiga. Milhouse tu dices que no debemos pensar que las chicas son como nosotros y ustedes mujeres no cometan el mismo error.

    Error más grabe del chico: Ya los dijiste Milhouse (lo has dicho muchas veces), las chicas no tienen las ideas clara sobre si les gusta un tío al instante de conocerlo, y si no les caben dudas se las inventan a ver si no se están equivocando con su chico. Po lo tanto que un tío piense que por no gustar solo con el físico abandonan pudiendo darse a conocer con las mujeres.

    Error más grabe de la chica: Intentar atraer al chico que quieren actuando como chico; esto es, liándose con otros, actuando como una líder o siendo románticas, en fin interruptores sexuales que no nos excita a nosotros los hombres.

    Hasta luego! Feliz verano!

  3. 7 Pedro
    septiembre 12, 2015 en 20:37

    Hola Milhouse!,

    Dices que descartan a bastantes hombres y se quedan con el mejor, lo que me hace suponer que el plazo de tiempo de esta acción es bastante largo…

    Esto me choca con las tías que se enrollan y tienen sexo con tíos en una noche, o los que en medio mes hablando ya son novios…

    ¿Puedes aclarar esto?

    Gracias.

  4. 8 Jonathan
    septiembre 23, 2015 en 07:06

    Como me vuelvo VIP? Aun sigues atendiendo el blog?

  5. 10 Diego el motero
    septiembre 28, 2015 en 16:27

    Saludos Milhouse y a todos!

    Quería compartir un detalle que se me ocurrió pensando en que cuando dices, Milhouse

    “…sentir emociones (dicho antes “por cualquier causa “) no es una finalidad buscada por los chicos, entre otras razones, porque las emociones provocan un descontrol personal que los hace sentir débiles e indefensos”;

    Se parecen mucho a las sensaciones desagradables que sienten las tías cuando siente deseo sexual POR CUALQUIER CAUSA.

    Por eso es que yo pienso que hay un filtro o filtros (Parecidos al factor fulana pero en los tíos) que nos permiten esconder, hasta a veces, de nuestra conciencia y atención cualquier tipo de sentimiento o emoción que circunstancialmente no nos convenga experimentar. Así como las tías tienen un filtro para evitar sentir deseo por tooodos los chicos, nosotros filtramos los estímulos que influyen sobre nuestra atención y sobre nuestras emociones.

    Dicho al revés, en fin, ya sabíamos lo que por despeje nos es útil.

    – Los hombres no filtramos que tías nos excitan. (1)
    – Las mujeres no filtran que detalles las emocionan. (2)

    De (2) podemos sacar mucho provecho si pretendemos seducir, esto ya se sabía, lo sé, pero es que hay otros detalles. Es normal que nuestra atención y sentimentalidad esté filtrada para darnos claridad en los aspectos más circunstancialmente cercanos en los tíos, mientras que un recuerdo lejano o una ilusión a futuro sean muy relevantes para nuestras compañeras mujeres.

    Recomendación ? intencionada: Para mantenernos a salvo, y con los filtros bien puestos es recomendable alejarse del uso de estupefacientes como el alcohol tanto los tíos como las tías.

    De todos modos en este blog ya se ha hablado de como un seductor desarticula el factor fulana. Sería curioso pensar que la sentimentalidad de los tíos se desinhibe de forma parecida. Si eres tía piensa esto, bajo que circunstancias un hombre te ha abierto su corazón sin sentirse débil ni indefenso, pues ahí lo tienen para volverse más seductoras también, y conquistar al tío que les gusta.

    Hasta luego!

  6. 11 No hace falta buscar excusas
    marzo 27, 2016 en 17:23

    Soy un hombre, y esto es muy sencillo: Si lo que te dicen te interesa escuchas. Si no te interesa no escuchas. Si esto fuese real tendriamos el mismo problema en clase, en el trabajo etc etc…el problema está en que como a ti no te interesa pasas del tema. Y ella se siente no escuchadas, porque efectivamente no la estas escuchando.


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